"La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" Alejandra Pizarnik-en esta vida

"Solo veo rosas" Alejandra Pizarnik-más allá de esta vida-

Solo soy pura rebelión, vino a decir... aunque no sola estás

Vos no está sola. Y esta rebelión se hará. Y no desde la soledad. No desde cuatro gatos somos y por eso nos pisotean. ¡Una ola de Rebelión vendrá que tambaleará los cimientos podridos de estas sociedades!






miércoles, 2 de julio de 2008

Cómo la hembra fertiliza al macho Prosigamos con las reflexiones sobre las palabras d una muerta, más bien telepáticas ondulaciones d su alma

en mi pensamiento, en mi cerebro en aquella nube crepuscular del abrazo de ella.

En escrito abajo dijimos que el espíritu de Alejandra Pizarnik quiso decir con ello: -¡Sobrevive! ¡Intenta sobrevivir! Echa mano de todas tus memorias de hembra si quieres no morirte en 2004 (estábamos en 2003, enero, cuando el abrazo de su espíritu nube en el crepúsculo) y siguientes, que todavía peor, si no quieres que te pase la apisonadora del tiempo tal que ni no hubieses existido.
Bien hubieras necesitado tú echar mano de todas tus memorias de hembra. ¿Me recomendabas lo que no te pudiste recomendar? Ninguna de las dos jamás hicimos carrera de nuestros chochos; ni en el sentido que todas las féminas: hacer carrera con él, de él prosperar, él ser su oficio, el más antiguo de la humanidad o cualquier otro aderezado también con polvillos del más antiguo, y no sólo en tus tiempos Alejandra, después de treintaitantos años todo sigue más o menos a la par, un poco más mitigado en esto que ahora dicen primer mundo no viéndose lo del primer por parte alguna, que "sociedá del bienestar" lo será para la puta madre de los que acuñaron y utilizan el lugar común, y que nos digan con sinceridá las muchas de estos primeros mundos, si no es haciendo carrera con o de su chocho, enarbolándolo de estandarte, aquello de las apariencias y las buenas presencias, que se vea bien destacada la condición chocho de su chocho, nada de ambiguos terceros sexos de desocupadas madamas entreteniéndose en filosofar, que fueron y van encaminadas en sus futuros profesionales; aunque tampoco hicimos carrera de él en cuanto, si no para beneficiarnos en nuestro futuro profesional: ser él nuestra carrera, al menos no perjudicarnos el mismo, el tenerlo, ser portadora de (cual se portaría cualquiera otra lacra) a la hora de nuestras en picado hacia su perjuicio o destrucción vidas.
Pues nada, chochos sin carreras. Y lógico, jamás gastamos esos artilugios que las que sí hicieron carreras de sus chochos, en los dos sentidos de hacer carrera, ¡¡jamás ganaron para sufragar!! (como escribimos hará un año "Paisanaje con carreras" en "Sexo del alma") Ni para medias les da, de tantas deben proveerse para un correcto deslizarse de sus chochos por la banda social-profesional, tantas se rompen, ni para medias les dan los ingresos debidos a su triunfo profesional, ese haber sabido hacer carrera!!
Saco roto recomendarme esa memoria que perderla tú significó tanto perder tu vida por ese cerco sexual, mujer distinta, como por la mediocridá alacránica cultural que debe deshacerse de cuantos exceden la medianía por el cerco del hambre del aislamiento del fracaso, para tranquilidad y correcto funcionamiento de la medianía general.
Pero bien puedo decir que para mí también ha significado, eso de recordar cómo la hembra fertiliza al macho... ¡un zancadillazo a la libido que juro que casi como patá en las espinillas, tobillo y etc. de donde más te duela! Tanto, que me digo que si la dichosa poesa rusa masculina, ¡eso, precisamente "masculina" dice de sí en el Más Allá, no lo será realmente! Y con ello el tan controvertido sexo de los ángeles, tendrán, no, pues se ve que sí.
Entonces puede que yo tenga más oportunidá de hacer carrera de mi chocho que la tuviste vos querida... ¡digo, querido!
Related Posts with Thumbnails